Sabio el pájaro que
entiende que no todos los árboles pueden ser casa
.1 de diciembre de 2016
Distancia
"Cuando alguien
habla de amor a distancia, su voz siempre suena como si estuviera contando una
mala noticia. La distancia es la hija malparida de una nostalgia demasiado
cómoda y un amor demasiado cobarde. Le imprimimos, irresponsablemente, el
estatus de sentimiento. Por eso decimos que puede doler. Por eso la ponemos por
encima del amor.
La distancia es la torta que no te comés porque vas a engordar, el libro que no te comprás porque está un poco caro, el cuento que no escribiste porque pensaste que nadie leería. Un espacio vacío que llenás con miedo para agrandar, en vez de llenar con pasos para hacer más pequeño. Es la trampa que mejor escondiste en este bosque en el que ahora estás perdido. Un no hacer por miedo a lo que no es, nunca escuché cosa más estúpida.
Que la distancia sea sólo parte del plan. Que haya amor antes que distancia. Amor honesto como hiperónimo de las ideas que gobiernan los actos. Así descubriremos si eso a lo que llamamos distancia no es en realidad la expresión matemática de la excusa."
La distancia es la torta que no te comés porque vas a engordar, el libro que no te comprás porque está un poco caro, el cuento que no escribiste porque pensaste que nadie leería. Un espacio vacío que llenás con miedo para agrandar, en vez de llenar con pasos para hacer más pequeño. Es la trampa que mejor escondiste en este bosque en el que ahora estás perdido. Un no hacer por miedo a lo que no es, nunca escuché cosa más estúpida.
Que la distancia sea sólo parte del plan. Que haya amor antes que distancia. Amor honesto como hiperónimo de las ideas que gobiernan los actos. Así descubriremos si eso a lo que llamamos distancia no es en realidad la expresión matemática de la excusa."
EseNoSe
"Lo injusto de
enamorarse es no saber lo que le pasa al otro. Es difícil de explicar, pero se
parece mucho a esperar el bondi en una esquina donde no sabés si hay parada. Y
ahí estás vos, solo, muerto de frío, con los brazos cruzados y los ojos fijos
en la calle que baja hasta el centro. Y ves el colectivo a quince cuadras y te
ponés contento, pero al mismo tiempo te preocupa estar en la esquina
equivocada. El colectivo está a diez cuadras y tratás de encontrar algún
indicio de que estás esperando en el lugar correcto. Ocho cuadras. A ver si no
parará más allá. Cinco. Dos. Levantás el brazo, estás jugado. Todo parece
indicar que estás parado en el lugar exacto, pero todavía te incomoda cierta
ficción amarga en la que ves pasar el colectivo, ignorándote, mientras todavía
tenés el brazo levantado y esa cara de imbécil."
30 de noviembre de 2016
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
